Banner YPFB
El tiempo
     Santa Cruz

C Cultura

Alex Ayala le dice "hasta luego" a Bolivia con una reedición de sus tres obras

hace 6 mese(s)

,

“Los mercaderes del Che”, “La vida de las cosas” y “Rigor Mortis”, son los tres textos que nos deja el cronista boliviano-español, Alexander Ayala, antes de partir al viejo mundo en busca de nuevos aires para su vida y profesión.

Todos los libros fueron reditados por la editorial “El Cuervo” y son el regalo que deja “el Álex” que se ganó el cariño de tantos amigos, los que no dudaron en llegar hasta la Cinemateca Boliviana el pasado miércoles para ser parte un acto especial de estas obras y despedir a este notable periodista que llegó al país en septiembre de 2001.  

En las páginas de cada uno de estos libros se presentan historias reflejadas a través de la pluma del “Álex”, quien supo escarbar en la realidad y “encontrar oro”, allá donde el ojo común solo vio cotidianidad. Luego de las atentas y emotivas semblanzas de las periodista Cecilia Lanza y Marcela Arauz, Ayala tomó el micrófono y con el humor que le caracteriza dedicó algunas palabras.  

“Ya no soy un tartamudo con acento español, ya soy un tartamudo con modismos paceños y es un aprendizaje. Y como le dije a Cecilia Lanza: ‘no voy a extrañar el chuño (papa deshidratada)’, pero si voy a extrañarlos a todos ustedes”, indicó mientras sostenía el libro “Yo recordaré por ustedes”, del escritor argentino Juan Forn.

Ayala aprovechó este libro para hablarnos sobre aquello que mejor sabe hacer: escribir. Recordó que el oficio del periodismo consiste en “buscar memoria y que la gente no olvide a otra gente”, ante un mundo tecnológico que se afana por hacer todo efímero.  

“Eso es lo más rescatable del periodismo en estos días donde las redes sociales están a distraernos, a olvidar. Ese ‘yo recordaré por ustedes’ es una de las máximas del oficio que se nos está olvidando a los periodistas y es algo que he intentado reivindicar con mis tres libros”, agregó.  

Una historia que Forn reflejó en su libro trató sobre el cantante brasileño, Joao Gilberto, uno de los precursores de la bossa nova, y cuya trama sirvió a Álex para explicar con más detalle el oficio del cronista.  



“La frase dice: ‘cuando se inventó el micrófono, se generó un gigantesco malentendido. No se trataba de amplificar el sonido, sino de poder hacer sentir a las personas de la platea que alguien le estaba cantando al oído’.  El oficio del cronista es lo mismo, no consiste en amplificar los que vemos en la radio y la tv, sino consiste en que la gente que te va a leer sienta que le están cantando, que se sientan bien e invitado a que haya una conexión”, dijo.  

Algo que destacó Ayala de sus textos reeditados fue el vínculo que creo con la gente que protagonizó las historias y que pese a las vicisitudes que se plantean para contar las historias de otros, es una labor que bien vale la pena.  

“Al final la gente nos tiene que importar más allá de que vayan a convertirse en una buena historia que vamos a plasmar escrito. El oficio del periodista consiste en vivir y seguir viviendo, hoy quizá no pasamos por un buen momento del oficio, pero no hay que renunciar y a seguir contando historias”, refirió.  

Luego las historias y recuerdos abundaron durante el vino, ocasión que también sirvió para que muchos adquieran alguno de los tres libros reeditados y así obtener una firma del autor que parte a su país de origen dejando muchos amigos y la promesa de volver a Bolivia que quiere tanto.  

  

 

mg


Notas Relacionadas