Banner YPFB
El tiempo
     Santa Cruz

S Salud

Cáncer infantil, el problema sin atención en Tarija

hace 9 mese(s)

,

Mi hija fue diagnosticada con el cáncer púrpura trombositopénica idiopática. Durante un año esperé a que me dieran ese resultado”, cuenta V.M., madre tarijeña que perdió a su niña.

“Al verla tan mal y con el poco dinero que tenía, me la llevé a Jujuy (Argentina), donde hizo su tratamiento. Mi marido y yo gastamos mucho, más de 50 mil bolivianos que juntamos de muchas maneras: kermeses, campañas, préstamos del banco, tocamos muchas puertas para donaciones; hubo momentos en los que teníamos que ir a Jujuy hasta tres veces al mes”.
V.M. era quien acompañaba a su hija, “por eso perdí mi trabajo de mucama en el Hospital Regional San Juan de Dios (HRSJD), donde no comprendieron mi situación y, por mis reiteradas faltas, un día me dijeron que tenía que elegir entre mi hija o mi trabajo”.
El marido, chofer de taxi, “se esforzaba trabajando, no dormía por juntar el dinero que necesitábamos”. En 2014, “mi hija recayó por una infección y le dio hepatitis. Por las deudas que teníamos ya no pudimos llevarla a Argentina, así que acudí al HRSJD: pero no la atendieron bien, tampoco tenían la medicación que ella necesitaba y que costaba mucho, no como en Argentina, donde es gratuito”, resalta. 
Intentó una vez más conseguir dinero para viajar, pero ya no pudo. Luego de tres años de peregrinar, llorar y sufrir, vio a su hija fallecer por no tener su medicación, por falta de dinero y por el abandono que existe para casos así en Tarija.
La historia de V.M. se repite en nuestro departamento, donde muchas familias ven afectadas las vidas de sus niños o niñas que sufren algún tipo de cáncer, en su mayoría la leucemia linfoblástica aguda. En varios casos ni siquiera el diagnóstico es exacto, por falta de recursos técnicos y médicos especializados. 
Tarija cuenta con sólo dos médicos oncólogos y en el caso de los niños las deficiencias son mayores. La dificultad se arrastra desde hace años, situación que obliga a buscar atención en otros departamentos y hasta en otros países, si es que la condición económica lo permite.
En 2015 un estudio desarrollado por la Comunidad Luz de Esperanza (que es parte de la Pastoral de Salud de la Diócesis de Tarija) evidencia que de 11 familias con niños y niñas con cáncer, 6 de ellas optaron por buscar tratamiento en el exterior (Argentina), y de las restantes, 3 recibieron tratamiento en La Paz, cubiertas por seguros médicos, y 2 en Santa Cruz apoyadas por fundaciones solidarias.
Esas cifras reflejan el abandono de parte de las autoridades de Tarija que, en más de diez años de bonanza económica, no han dado respuesta a las necesidades en salud de sus ciudadanos; por eso, otro Estado, en este caso Argentina, asume las responsabilidades del boliviano en materia de atención en salud especializada y gratuita para el cáncer infantil.
“Es alarmante; en Tarija no hay un médico oncólogo pediatra”, dice Alberto Castrillo, médico del Oncólogo del Sur. “Lo que se hace en el hospital San Juan de Dios (HRSJD) es la interconsulta y yo veo a niños que llegan con cáncer como leucemia, linfomas y otros tumores neurológicos principalmente en la cabecita. Se deriva a los pacientes a Santa Cruz, a Argentina… Algunos niños se quedan en Tarija y yo los trato, pese a que no tengo la especialidad de pediatra oncólogo”, explica. 
En 2016, la Legión Tarijeña de Lucha Contra el Cáncer tenía registrados a más de 60 niños con esa enfermedad, a quienes también les prestan ayuda para que se recuperen y tengan una esperanza de vida. Algunos menores lograron vencer la batalla.

Diagnóstico tardío
En el Hospital del Niño de La Paz se afirma que el cáncer en niños y niñas es curable si se lo diagnostica y trata a tiempo, pero en Tarija esto se hace difícil, como muestra el testimonio de V.M., a cuya niña ni siquiera pudieron darle un diagnóstico a tiempo.
S.F., madre de una niña de 6 años que murió de leucemia hace casi un par de años, confirma lo dicho. “Mi hija presentaba una mancha cerca de la columna vertebral; los médicos me dijeron que no me preocupara, que probablemente era una picadura, hasta que ocho meses después los glóbulos blancos llegaban a 200.000, los ganglios estaban inflamados y la mancha se reproducía en otra parte del cuerpo”. Sólo entonces “me dijeron que podría ser leucemia; pero fue en La Paz donde me dieron el diagnóstico exacto”. Tres meses después “mi hijita murió durante el tratamiento, en la ciudad de La Paz, lejos de su casa”.
Estos testimonios llevan a concluir que un factor determinante, aunque no el único para la muerte de esos seis niños, puede estar relacionado con el retraso del diagnóstico.
A nivel nacional y departamental no hay estadísticas de las dimensiones reales del cáncer infantil. Los datos del Hospital del Niño en La Paz indican que por año enferman con algún tipo de cáncer 120 niños por un millón y que sólo uno de cada cuatro recibe atención médica, principalmente por falta de dinero.
Las familias tarijeñas de niñas y niños con cáncer no sólo enfrentan la enfermedad, sino también la necesidad del desplazamiento a lugares desconocidos, el alejamiento de sus hogares y, en consecuencia, la desintegración familiar. Pero, ante todo, el factor determinante para vivir o morir es el económico, como enseña la historia de la hija de 8 años de V.M.

Detección temprana 
Trabajar en la detección temprana de esta patología es una de las principales tareas, toda vez que eso aumenta la probabilidad de que los afectados puedan vencer al cáncer. 
En ese sentido, la Legión Tarijeña de Lucha Contra el Cáncer promueve este tipo de información, en la que especifica que: el dolor persistente en huesos y abdomen; fiebre sin causas, o por más de una semana; moretones o sangrado de nariz o encías; crecimiento tumoral o de ganglios; picazón en el cuerpo sin lesiones en la piel; cansancio fácil, palidez y anemia súbita, pérdida de peso, dolor de cabeza y vómitos por la mañana, por varios días; abdomen que crece rápidamente; e infección que no mejora, son algunos de los síntomas que deben llamar la atención para un diagnóstico.

 

El final y las leyes 
guardadas en el cajón

Un tratamiento de cáncer infantil tiene un costo mínimo de 10.000 dólares sólo en quimioterapias. Las familias entrevistadas afirmaron que el tratamiento y parte de la medicación fueron cubiertos por los hospitales en Argentina, por los seguros médicos y la ayuda de fundaciones solidarias; sin embargo, gastos de desplazamiento, estadía, alimentación, parte de la medicación y otros son cubiertos por los propios padres y madres de familia que en su mayoría son de escasos recursos económicos.
De las 11 familias entrevistadas, el 46% afirmó que al momento de conocer el diagnóstico no contaba con dinero; que algunos recurrieron a préstamos y otros a ahorros y venta de bienes; en muchos casos las madres abandonaron sus fuentes laborales y en el tiempo que duró el tratamiento gastaron entre 10.000 y 100.000 bolivianos. Varios padres y madres opinaron que la carga podría ser aminorada si en Tarija existiese acceso a tratamiento y medicación gratuita, con calidad y calidez.

Critican leyes 
que no se aplican 
El director del Servicio Departamental de Salud (Sedes), Paul Castellanos, criticó la elaboración de leyes que finalmente no se aplican por falta de recursos económicos, lo que indica que no se realizaron en consideración de los recursos que se tendrá. Lamentó que éstas, después de ser promulgadas pasen a ser guardadas en escritorio. 
Señaló que como institución identificaron alrededor de 10 leyes departamentales a favor de la salud que no se aplican, y como ente rector del área trabajan en una propuesta de reglamentación para que éstas puedan ser aplicadas.
Puso como ejemplo la ley para becar a los mejores estudiantes de medicina al exterior, donde se podrían haber formado a especialistas, como oncólogos pediatras, que a la fecha no hay en Tarija.



Síntomas que alertan

Grupo 1

Entre los principales síntomas en niños y adolescentes están la pérdida de peso, continua y sin causa aparente. El dolor en los huesos y las articulaciones después de haber tenido actividad física, o jugando. Los constantes dolores de cabeza acompañados de vómitos, generalmente por la mañana. Hinchazones que no desaparecen, sobre todo en el cuello, las axilas, la ingle y el abdomen.

Grupo 2

También entre los importantes están el aumento del volumen del vientre. Petequias, es decir, pequeñas manchas de color rojo vivo que aparecen en la piel a causa de una hemorragia subcutánea. Los moretones o hematomas que aparecen sin que haya habido golpes previos. Y otro síntoma importante es la aparición de un resplandor blanquecino en los ojos cuando la retina se expone a la luz, algo así como si de destellos se tratara.

Grupo 3

Pero también es importante tomar en cuenta el cansancio y palidez constante: Anemia. La fiebre persistente de origen indeterminado o desconocido. Las infecciones frecuentes, lo que demuestra la baja inmunidad a las enfermedades. Si tú identificas en tu niño alguno(s) de los síntomas anteriores, busca atención médica. Si el problema persiste después de la consulta y el tratamiento, regresa al médico e insiste e un diagnóstico más detallado,

 

mg


Notas Relacionadas